MI NUERA CAMBIÓ LA CERRADURA PARA ECHARME DE MI PROPIA CASA, PERO OLVIDÓ UN PEQUEÑO DETALLE, YO ERA LA DUEÑA
Rosa les prestó su casa a su hijo y a su nuera sin cobrar renta, pero ellos cambiaron la cerradura y comenzaron a disponer de sus bienes como si fueran propios. Una historia de traición familiar, límites y dignidad.